La vigilancia integral es un sistema de seguridad que varios servicios independientes para crear un sistema de seguridad complejo e infranqueable. El servicio de seguridad integral es personalizable y se ajusta en función de cada cliente, ya que la principal diferencia de este servicio con el de una alarma convencional es la necesidad de establecer varias barreras de protección. 

Para comprender mejor cómo funciona la creación de un sistema de vigilancia integral vamos a dividir en 5 partes los puntos clave sobre los sistemas de vigilancia integral que hay que tener en cuenta antes de diseñar un dispositivo de seguridad: 

1. Atención personalizada: La parte más importante de un sistema de vigilancia integral es el primer contacto con el cliente. Es extremadamente importante conocer las necesidades del cliente, su situación personal y laboral, los riesgos existentes, las amenazas externas y cualquier tipo de imprevisto que pueda poner en riesgo su seguridad.
Por este motivo,
cada dispositivo de seguridad integral es diferente al anterior. Ya que cada persona, empresa u organismo integra variables completamente distintas. 

2. Cada lugar es diferente: Otra de las normas de la vigilancia integral es adaptar los distintos elementos de seguridad según el emplazamiento. Una casa particular puede necesitar un tipo de seguridad muy diferente dependiendo de si es un piso, un chalet, los accesos, etc. 

3. Eventos: Los eventos son una de las actividades más difíciles de proteger porque son un elemento en constante cambio. Si un hospital o una urbanización tienen el mismo diseño siempre y sus necesidades no suelen variar, los eventos nunca son iguales.

De un evento a otro puede cambiar el edificio, los accesos, el aforo se puede multiplicar, puede haber empresas externas que participen, las ciudades y las rutas también cambian, así como el contenido del propio congreso, ya que no es lo mismo un evento sobre patentes farmacéuticas que uno sobre moda. 

4. Instituciones: La seguridad en las instituciones es crítica ya que históricamente suelen ser el primer blanco de ataque cuando hay un conflicto político o social. Un buen sistema de seguridad tendrá en cuenta los riesgos sociales de cada ciudad y país. 

5. Construcciones: Por último, pero no menos importante, las construcciones y obras son uno de los sectores más desprotegidos. No hablamos ya de que roben material de construcción, sino de que, si sucede un accidente dentro de un edificio en construcción o hay cualquier otro tipo de incidentes, la responsabilidad civil y los problemas legales pueden atrasar la finalización del proyecto de forma sensible.