Ser empresario es complicado y cada día se presentan nuevos retos para los que necesitamos tiempo y recursos que, en muchas ocasiones, no tenemos a nuestro alcance. Mejora la productividad de tu empresa y maximiza tus recursos, la inversión es mínima y los beneficios a largo plazo son muchos.

Los 5 errores más comunes que reducen la productividad de las empresas:

1. No invertir en logística: En España existe una gran cantidad de negocios familiares que han funcionado muy bien durante las últimas 2 o 3 generaciones pero que ahora se enfrentan a retos para los que no están preparados. Una de las mejores formas de reducir costes y seguir siendo competitivos es mejorar la logística de tu negocio, tanto con proveedores, el transporte y almacenamiento como el proceso de venta al cliente final.

 2. No usar las ventajas tecnológicas: Aprovecha las ventajas de las redes sociales, aumenta tu presencia en internet, invierte en branding y expande tus operaciones a nuevos mercados. Tienes al alcance de tu mano a millones de clientes potenciales que pueden ayudarte a superar cualquier bache y transformar tu modelo de negocio por completo.

 3. No contar con un sistema de seguridad: La seguridad es uno de los factores más importantes de cualquier negocio y todavía hay quien no le da la importancia que requiere. Cada vez hay más asaltos y robos a negocios, incluyendo cuando los trabajadores y los clientes están dentro de la tienda. Protege a tus trabajadores y a tus clientes y mejora la seguridad de la mano de una empresa profesional del sector.

4. No externalizar algunos servicios: Cuando un negocio empieza a crecer también lo hacen el número de necesidades y de repente nos encontramos con una plantilla que difiere en gran medida de la que teníamos el primer día y que difícilmente podremos controlar sin problemas. Servicio de limpieza, seguridad, administración o mantenimiento son departamentos necesarios cuando superamos un volumen de negocio básico y cuya gestión está llena de incidencias a diario.

Externalizando estos servicios podemos dedicar nuestro tiempo a gestionar otras áreas del negocio más importantes y dejamos que la empresa externa resuelva los incidentes que surjan.

 5. No invertir en la formación de los empleados: Los trabajadores son la imagen de la empresa y los que tienen contacto directo con los clientes finales. Invertir en formación es invertir en productividad, en mejorar la seguridad, su rendimiento, el servicio de venta al público y, por ende, en la satisfacción de los clientes.