España es uno de los países donde más congresos de medicina se realizan. El hecho de contar con una Sanidad Pública universal hace que el gasto sanitario que realiza el Estado sea muy alto y el nivel de seguridad tenga que aumentar constantemente. 

El problema de los congresos médicos es que la industria farmacéutica hace grandes inversiones en nuevos estudios y en la creación de nuevas patentes, por lo que muchas de las presentaciones tienen que realizarse bajo estrictos controles de seguridad para que un laboratorio rival no consiga información de valor. 

El dinero que se mueve en los congresos de medicina es tal que incluso Hacienda acaba de modificar la ley para que los médicos tengan que tributar en el IRPF los pagos efectuados por las farmacéuticas como “rendimientos en especie”. 

Para organizar la seguridad de un evento médico hay que tener en cuenta factores clave como los controles de acceso, listas de incidentes, zonas restringidas con identificación biométrica, cámaras de seguridad y guardias de seguridad que protejan el equipo médico de gran valor. 

¿Sabías que un tratamiento para la hepatitis tiene un coste de entre 13.000€ a 20.000€ por paciente cada 3 meses? Un coste que sube hasta los $84.000 en Estados Unidos. 

Si en España hay alrededor de 475.000 pacientes con Hepatitis C, ahora sólo queda que cojamos la calculadora y multipliquemos esta la cantidad para hacernos una idea del dinero que se mueve en el sector de la Sanidad y por qué los congresos médicos son un verdadero campus de influencia y poder. 

Un buen dispositivo de seguridad será capaz de garantizar que el congreso se realizará de forma tranquila, sin incidentes y manteniendo en todo el momento un nivel de protección de datos lo más alto posible.