Si quieres intimidad en tu jardín y tienes vecinos cerca, es necesario tener una buena valla, ya sea de metal, de madera, de obra o vegetal.

En este artículo nos vamos a centrar en las vallas vegetales.

Elegir la especie correcta para nuestra valla es fundamental!
Debemos tener en cuenta factores básicos como son: el clima el cual debe ser apropiado para cada especie, el espacio del que disponemos, la inversión inicial que estamos dispuestos a realizar y el trabajo de mantenimiento que podemos dedicarle o invertir en él.

Si el tamaño de nuestra finca es grande una de las mejores soluciones que tenemos a nuestro alcance es el ciprés (Cupressus sempervirens), no como seto o valla si no dejándolo crecer como árbol plantándolos en linea. O el Nerium oleander.

Sin embargo para un jardín mediano o pequeño, tener una valla a base de ciprés no sería la mejor opción, ya que para que estéticamente esté mantenido y no invadir el jardín de sombra permanente tendremos que podarlo a la altura deseada 2 veces al año ya que su crecimiento es rápido y se ensancha muy rápidamente por lo que difícilmente podremos controlar la anchura, perdiendo entre 1 metro o 2 allí donde lo hemos plantado.

Lo ideal en jardines pequeños es plantar arbustos en vez de árboles, a una distancia de unos 40 cm entre cada uno. Los que mejor funcionan son: Euonymus japonicus, Photinia, Viburnum,  Teucrium fruticans.

Si contamos con un soporte, pared, cañizo o red metálica, una de las soluciones más estéticas, es plantar trepadoras, Hedera helix (Hiedra) esta crece muy rápido y en poco tiempo tendremos la intimidad que buscamos, Jasminum (Jazmín)crecimiento más lento que la hiedra, pero también menos invasiva y por último la Bougainvillea (Bugambilla) una de las trepadoras más espectaculares, pero como inconveniente, no nos ofrecerá protección todo el año ya que es de hoja caduca.