El acoso escolar es uno de los temas que más preocupan a los padres cuando sus hijos van a la escuela. Y es que, según la Fundación ANAR (Ayuda a Niños y Adolescentes en Riesgo) en el último año los casos de acoso escolar han aumentado un 87%, un salto del 250% si lo comparamos con los datos de 2015.

¿Qué está pasando en las aulas? ¿Cómo es posible que todos los días escuchemos casos de acoso escolar e incluso suicidios? 

Como sociedad tenemos la obligación de actuar y proteger a todo el mundo, pero especialmente a los menores de edad que no tienen los medios para afrontar este tipo de situaciones solos. Y es que, en un entorno familiar donde los padres pasan cada vez más tiempo fuera de casa, los niños se sienten aislados en el colegio y también en casa, lo que les lleva a entrar en un profundo estado de depresión. 

En España cada vez se toman más medidas contra el bullying, pero la sensibilización social no basta si no se toman medidas de base para mejorar la seguridad de los centros escolares. 

La Fundación ANAR gestiona más de 50.000 llamadas anualmente sobre casos de acoso escolar, intentando ayudar a las víctimas y a sus familias para que sepan qué recursos tienen a su disposición y la mejor forma de actuar en cada caso. 

Uno de los grandes problemas es que el tiempo entre el que comienza el acoso y hasta que se produce la primera denuncia es superior al año, lo que deja en riesgo a los niños durante mucho tiempo. Por este motivo, Blinda Beep pone al servicio de los centros escolares numerosos tipos de sistemas de seguridad como cámaras, controles de acceso, actualización de equipos informáticos o la integración de agentes de seguridad en la plantilla del centro escolar. 

Eliminar el acoso escolar es difícil, pero sólo lo conseguiremos si remamos todos en la misma dirección: padres, profesores y los propios niños.