La limpieza y mantenimiento de fuentes y estanques es un proceso vital para la conservación de los mismos y, sin embargo, todavía hay un gran número de ellos que no reciben la atención necesaria.

Al estar en contacto directo con el agua, las complicaciones que surgen son múltiples y difíciles de tratar si no se pone remedio pronto. En el caso de las fuentes es común que se rompa algún filtro o la bomba, mientras que si hablamos de estanques lo más normal es que el agua se haya puesto verde y necesite una limpieza urgente.

Uno de los grandes problemas de desantender fuentes y estanques es que son focos de infección y un elemento perfecto para que insectos como los mosquitos se multipliquen. Si además el agua llega a pudrirse, el olor puede convertirse en una pesadilla para los vecinos de la zona.

Otro de los factores a tener en cuenta es que, dependiendo del tiempo que pasemos con el filtro roto y con el agua estancada, necesitaremos un nivel de limpieza diferente hasta que eliminemos la suciedad y, en el caso de los estanques, se regenere la colonia bacteriana.

Si nos encontramos con un estanque de dimensiones media-grande y hay que realizar una limpieza profunda, será necesario desarmar todo el estanque. Con el consiguiente trabajo que conlleva trasladar a todos los peces, colocar agua nueva y eliminar la antigua, agregar un aireador al filtro y otro tipo de tareas que durarán bastante tiempo. De hecho, hasta que el estanque está maduro otra vez y se pueden volver a introducir los peces poco a poco podemos esperar hasta 2 semanas.

¿Hay fuentes cerca de tu domicilio? ¿Los estanques de tu ciudad están bien cuidados? Si detectas cualquier tipo de incidencia no dudes en ponerte en contacto con el ayuntamiento para que arreglen los desperfectos y eviten un problema mayor.