Cuando calculamos la cantidad de dinero que necesitamos al comprar un coche, es muy común incluir otro tipo de gastos como el mantenimiento y el combustible con el objetivo de ajustarnos a la realidad y sacarle el máximo partido posible a nuestra inversión. Entonces, ¿por qué no trasladamos este método cuando construimos infraestructuras? 

Tanto a nivel público como a nivel privado tiende a dejarse de lado la gestión y el mantenimiento de cada proyecto fuera del coste total. Un error que hace que muchos de los aeropuertos españoles estén vacíos, así como el metro de algunas ciudades, o numerosas carreteras privadas que no son rentables y han tenido que ser rescatadas por el Estado. 

Desde Blinda Beep abogamos por una gestión responsable de las infraestructuras y nos hemos especializado en un tipo de construcción donde la calidad es la regla número uno. Tanto a nivel de financiación, dirección de obras, interiorismo, o hacer un diseño en 3D, Blinda Beep pone a disposición de los clientes a un equipo de expertos para que tengan una idea clara del resultado por anticipado.

¿Sabías que si haces un mantenimiento adecuado tus proyectos de obra pueden multiplicar su vida útil hasta varias veces? 

Por este motivo, los servicios de reforma integral y reforma a medida son algunos de los trabajos más demandados por nuestros clientes. Y es que, no sólo diseñamos cada proyecto con el asesoramiento de arquitectos y diseñadores, sino que el mantenimiento forma una parte activa de nuestros servicios. 

Limpieza y mantenimiento de parques, fuentes, estanques, eliminación de graffitis para restaurar fachadas, seguridad para evitar desperfectos… Son muchos los pasos que se pueden dar para lograr que nuestras propiedades duren más tiempo, porque sin mantenimiento y limpieza profesional, cualquier edificio se deteriorará de forma mucho más rápida. 

Un ejemplo claro de este deterioro son los edificios que han sido abandonados tras los diferentes Juegos Olímpicos. Han bastado un par de años de abandono para que parques, piscinas, o incluso estadios de fútbol estén en un aspecto deplorable. Una vez más, por no planificar el mantenimiento de infraestructuras.