La iluminación disuasoria es un tipo de iluminación inteligente que se utiliza para mejorar la seguridad de diferentes zonas como un jardín, accesos a una vivienda o cualquier edificio como un parking o una obra, jardines, parques o la fachada de diferentes edificios.

Este tipo de iluminación tiene la capacidad de evitar que animales salvajes o delincuentes se acerquen a nuestras instalaciones. En muchas ocasiones, los sistemas de iluminación disuasoria se acompañan con alarmas sonoras para potenciar el efecto disuasorio, asustar a los asaltantes y también avisar a los vecinos para que estén en alerta.

En España los sistemas de iluminación disuasoria son muy comunes en edificios gubernamentales, empresas, obras en construcción, edificios militares y en centros comerciales. Sin embargo, en el ámbito de las viviendas particulares, todavía vamos por detrás de otros países europeos como Inglaterra, donde prácticamente todas las casas con jardín tienen este tipo de luz.

De hecho, si alguna vez has visitado Londres o alguna ciudad Inglesa sabrás que es muy común que salte alguna de estas alarmas por algún zorro salvaje o los fines de semana cuando los jóvenes vuelven de fiesta y se “equivocan” de casa.

Los sistemas de iluminación disuasoria también facilitan la grabación de imágenes en alta resolución en objetivos que están más alejados, perfecto para videoporteros o para zonas como los garajes que son un objetivo crítico de los allanamientos.

Cuando colocamos un sistema así en la fachada de nuestra casa o en nuestro comercio evitamos que la estropeen con grafitis, ya que nadie se quedaría un rato a pintar de forma expuesta y sin esconderse.

Otro punto a favor de la iluminación disuasoria es que no gasta mucha energía ya que tiene sensores de movimiento y proximidad, por lo que sólo se activa en casos de necesidad. Y no podemos olvidar que casi todos están hechos con luces led que se caracterizan por tener un bajo consumo energético y una vida útil superior a otro tipo de bombillas.