Hace unos días saltó a primera plana la noticia de una niña que había muerto tras caerle un árbol encima en el parque de El Retiro en Madrid. Un accidente que fue causado por el mal tiempo y por un mantenimiento deficiente, donde no se ha controlado el estado de los árboles con la frecuencia que se debería.

El mantenimiento de parques y jardines es una obligación que a menudo se descuida y no se le da la prioridad que merece hasta que ocurre un accidente grave que llama la atención de la sociedad. ¿Por qué se ha permitido que en un parque al que cada día acuden familias y niños ocurra esto?

El diseño y la construcción de un parque como El Retiro se ha hecho con sumo cuidado, por lo que llama la atención que se haya permitido el acceso al parque tras un temporal tan fuerte y tras varias semanas de lluvias intensas. Y es que, El Retiro es un parque que tiene una gran cantidad de árboles antiguos es aún más importante que haya una empresa de seguridad que se encargue del mantenimiento.

Para garantizar que un parque o jardín es seguro para que la gente vaya a disfrutar de sus instalaciones es necesario que se realice un mantenimiento frecuente: plantaciones, podas, transplantes, limpieza de estanques y fuentes, mantenimiento de riegos, tratamientos fitosanitarios y, muy importante, controlar el estado de los árboles tras una tormenta fuerte, sobre todo cuando son muy grandes y tienen muchos años.

No retrases el mantenimiento de los parques y jardines y evita accidentes absurdos. El cambio climático hace que pasemos de la sequía a las lluvias intensas en poco tiempo y esto afecta a la estructura de la tierra y a la firmeza de los árboles. Los parques deberían ser lugares seguros donde la gente se acerca a descansar y a pasar un buen rato.