Tras conocerse que el número final de afectados por la filtración de datos de Cambridge Analytica y Facebook ha subido de 50 a 89 millones, el debate sobre la seguridad y las acciones que toman las empresas para proteger la privacidad de sus clientes está ocupando todos los titulares de los medios de comunicación.

No son pocos los negocios que trabajan con software y con equipos desactualizados, sin asesoramiento profesional y sin el respaldo de una empresa de seguridad que mantenga al día el rendimiento y la integridad de la plataforma. Esto pone en riesgo no sólo las operaciones financieras, fiscales y toda la información que genera la actividad de la empresa, sino que supone un gran problema de privacidad porque quedan expuestos una gran cantidad de datos personales de los clientes.

Coordenadas del gps, hábitos de consumo, patrones de comportamiento, preferencias políticas, datos bancarios, gustos personales, las relaciones entre individuos… Hoy en día hay tanta información personal vertida en internet, las redes sociales y en los perfiles de cliente de las empresas que hay que tener más cuidado que nunca para garantizar que estos datos no caen en manos de alguien que pueda cometer algún delito.

Que una empresa se preocupe por la privacidad se ha convertido en un nuevo reclamo de marketing. Tanto que titanes tecnológicos como Apple utilizan la privacidad del usuario como estandarte de su filosofía interna. Le dan tanta importancia que no dudan en anunciar constantemente sus batallas con el FBI o la CIA por negarse a desbloquear los iPhone de personas detenidas, lo que no deja de ser una estrategia que le dice al consumidor que si tiene un iPhone sus datos estarán protegidos a toda costa.

Actualiza tus equipos, utiliza software seguro y busca el asesoramiento de una empresa profesional que respalde la información que almacenas y puedan ayudarte a trabajar sin sobresaltos. La privacidad de tus clientes es muy importante y una filtración puede afectar a tu imagen como marca.