El sector de la tecnología es uno de los que mueven más dinero a nivel mundial. Actualmente cualquier ámbito económico de nuestra sociedad hace uso de la tecnología para mejorar su rendimiento o para reinventar su modelo de negocio, esto hace que sean una diana perfecta para los ataques y, por lo tanto, la seguridad privada más necesaria que nunca.

Si tienes previsto celebrar un evento sobre tecnología, te recomendamos que tengas en cuenta 5 características clave:

  1. Control de accesos: La primera barrera es la de crear invitaciones, listas de asistentes, establecer controles en todas las salidas e identificar a todos los invitados que llegan. También es importante identificar las matriculas y la propiedad de cada uno de los vehículos que aparcan en las instalaciones del congreso. 
  1. Personal especializado: Para un evento internacional es importante que el personal tenga conocimiento de idiomas y del sector, su privacidad esté garantizada y tengan experiencia en el trato con este tipo de clientes. Y es que, el perfil de un asistente a un evento de moda es muy diferente al de un congreso médico o tecnológico. 
  1. Accesos restringidos con identificación biométrica: Si durante el evento hay presentaciones, lo más lógico es que las empresas que van a presentar sus proyectos necesiten una zona restringida para poder acudir con antelación a prepararse y para almacenar su material. 
  1. Vigilantes que pasen desapercibidos: En la mayoría de eventos un exceso de guardias de seguridad crea el efecto contrario al deseado. Si el público ve demasiado personal armado se puede generar alarma social, por lo que se recomienda que parte de los vigilantes no lleven uniforme y se integren de paisano entre el público. 
  1. Lista de incidencias: Los congresos suelen aglutinar a un cierto número de empresas e invitados que repiten año tras año. Pueden ser periodistas, celebridades, antiguos empleados o inversores, pero es vital llevar un registro de incidencias para evitar que se repitan.

Aunque la industria sea grande es muy común la rivalidad entre empresas o entre investigadores. Un buen organizador tendrá todos estos elementos en común y diseñará la localización de cada sector evitando posibles problemas.