Tradicionalmente, cuando los ladrones querían inutilizar los sistemas de seguridad bastaba con cortar el suministro eléctrico y las alarmas más rudimentarias quedaban desactivadas.

Por suerte, los últimos avances en tecnología nos permiten crear sistemas de seguridad electrónica que pueden seguir funcionando incluso sin un suministro eléctrico externo.

– Fuentes de alimentación interna: Baterías y generadores hacen que los sistemas de seguridad no sean dependientes de la red eléctrica. Hace 20 años era complicado y caro tener un sistema así, hoy en día todo el mundo puede acceder a sistemas de alimentación a bajo coste. ¿Sabías que el precio de los paneles solares ha bajado un 50% en los últimos dos años?

– Control continuo de señal: Las centrales de alarmas pueden recibir un aviso cuando un sistema de seguridad es desconectado por un corte de suministro y enviar una patrulla a inspeccionar la zona.

– Apoyo de la línea telefónica: Como el teléfono fijo está en desuso las nuevas generaciones no saben que la línea telefónica es completamente independiente de al red eléctrica, y que se pueden emitir y recibir señales incluso sin electricidad.

– Tecnología avanzada: ¿Sabes que ya existen terminales con sistemas de carga inalámbrica? Es un tipo de tecnología que ya está desarrollada y que está a punto de aterrizar en el mercado masivo de las telecomunicaciones. El funcionamiento es sencillo, cada terminal tiene la capacidad de recibir electricidad por el aire, sin tener que estar conectado a una red física.

Lo cierto es que podríamos pasar el día analizando los distintos sistemas de seguridad que existen y las medidas que las empresas de seguridad tomamos para evitar el boicot de los asaltantes.

Con el acceso a la información en internet, cualquier persona puede aprender como forzar una cerradura o desactivar una alarma. Esto ha hecho que las empresas que diseñan sistemas de seguridad tengan que investigar constantemente y cada vez tengamos alarmas más seguras y difíciles de evitar.