ALARMAS PARA CHALETS, PISOS, FINCAS

La instalación de alarmas en Madrid se ha disparado en los últimos años como respuesta natural al aumento de la delincuencia y el robo en viviendas. Y es que, si la generación de nuestros padres sólo tenía que preocuparse de dejar todo cerrado cuando se iba de vacaciones, hoy en día no hay reglas y es muy común que roben domicilios cuando los inquilinos están dentro.

La alarma de una casa de Madrid tiene que formar parte de un sistema de seguridad adaptado para una gran ciudad, donde la masificación de gente hace que el porcentaje de robos aumente pero, al mismo tiempo, sea más barato y sencillo proteger un inmueble. Básicamente porque a mayor número de personas que instalen una alarma en casa, más barato es para una central de seguridad que tiene que tener una serie de gastos fijos para dar servicio a esa población.

Una alarma que proteja a una vivienda que forma parte de un bloque de pisos o de una comunidad de vecinos suele ser más efectiva que instalada en un chalet aislado. Y es que, el efecto disuasorio de que el ruido llame la atención de los vecinos o que la policía se pueda personar en pocos minutos en la vivienda sólo están al alcance de los núcleos urbanos más grandes.

Alarmas diseñadas para fincas y zonas aisladas

La instalación de una alarma en la periferia de Madrid, donde hay una gran cantidad de urbanizaciones y de chalets difiere mucho de las alarmas que se instalan en el centro. Mientras que las viviendas de pisos y en zonas transitadas pueden beneficiarse de los beneficios de estar rodeados de otras personas, las fincas suelen estar mucho más alejadas y necesitan un sistema de seguridad específico.

Los cortes de luz y de suministros, los accesos, carreteras en mal estado, debilidad de la señal telefónica o la ausencia de alumbrado público son elementos que hay que tener en cuenta a la hora de diseñar un dispositivo de seguridad. Además, hay que tener en cuenta que como este tipo de viviendas están lejos de las ciudades el tiempo que tardan los agentes de seguridad en acudir a la finca es mucho mayor.

Por este motivo, una de las mejores soluciones es la creación de habitaciones del pánico: espacios seguros y blindados donde esperar de forma segura a que la policía y los agentes de seguridad vengan al rescate.