INSTALACIONES DE ALTO RIESGO

Las instalaciones de alto riesgo son grandes conocidos de las empresas de seguridad pero no del público general. Al ser instalaciones que precisan de discreción, opacidad y seguridad máxima, para proteger el contenido que hay en el interior, la información que está al alcance del público es mínima y los detalles de cada proyecto se suelen desgranar sólo con el cliente.

La situación se complica aún más cuando hablamos de instalaciones alto riesgo en Madrid u otras grandes ciudades. Y es que, al estar concentrado en una misma zona una gran cantidad de empresas, negocios y la mayoría de edificios gubernamentales, un asalto o un incidente puede ser mucho más grave si no contamos con la protección adecuada.

Un claro ejemplo de una instalación de riesgo puede ser una armería, una joyería, una planta de residuos tóxicos, un laboratorio que realice pruebas con patógenos peligrosos, edificios del gobierno, edificios militares, bancos, zonas restringidas de los hospitales y muchas más.

Este tipo de instalaciones precisan de un complejo sistema de seguridad que mantenga a salvo el bien o servicio que se quiere proteger a toda costa. Una alarma o una cámara de seguridad no es suficiente, para este tipo de proyectos se suele modificar incluso elementos arquitectónicos del edificio, se plantean rutas de evacuación y se utilizan materiales blindados de última generación.

Instalaciones de alto riesgo en Madrid

Es difícil encontrar una instalación de alto riesgo en las afueras de las ciudades, exceptuando las plantas de residuos tóxicos o nucleares, lo normal es que dentro una gran capital encontremos este tipo de instalaciones repartidas por toda la ciudad.

Madrid cuenta con algunas de las joyerías más importantes de Europa, existe una larga tradición de caza y es fácil encontrar armerías, el gobierno y el ejército tiene bases y almacenes por toda la comunidad, los laboratorios médicos y farmacéuticos tienen sus instalaciones de seguridad más importantes y también suele ser un punto de destino para las personas enfermas de riesgo.

En la última gran crisis internacional donde se produjo un brote de ébola, que afectó a varios españoles, Madrid fue el punto caliente elegido para tratar a estos pacientes y repatriarlos desde Liberia. Se construyeron a toda prisa instalaciones de alto riesgo en el Hosital La Paz y en el Hospital Carlos III, aumentando la seguridad de toda la zona y poniendo en alerta a las autoridades sanitarias y de seguridad de todo el país.