LIMPIEZA POR FIN DEL ALQUILER

Si cuando hay una reforma se produce mucha suciedad, nada se compara con el tipo de limpieza a fondo que hay que hacer cuando se va un inquilino de alquiler. Si un contrato de alquiler se termina lo normal es que el dueño de ese domicilio quiera tener su inmueble acondicionado lo más rápidamente posible para volverlo a poner en alquiler y no perder dinero.

Las viviendas en alquiler suelen sufrir un deterioro mayor que las que son en propiedad por el simple motivo de que las personas tendemos a ser más cuidadosas con los bienes materiales cuando son de nuestra propiedad. ¿A quién se le ocurriría dejar un cuarto de baño de casa sucio como sucede en los bares y restaurantes?

También influye bastante si los anteriores inquilinos eran fumadores, ya que los vapores del tabaco tienden a impregnar de olor las paredes, tapicería de los sofás, las cortinas y todas las superficies donde se ha fumado. Eso sin incluir el olor característico que queda en las diferentes estancias, siendo necesaria una limpieza a fondo para eliminar el olor a tabaco y que no moleste a las personas que lo vayan a alquilar de nuevo.

Además, como media higiénico-sanitaria, es recomendable una limpieza por fin de alquiler para eliminar todos los pelos, ácaros y elementos que suelen quedar de las mascotas y los animales que había anteriormente en esa casa. El tema de las alergias está a la orden del día y cada vez son más las personas que tienen problemas viviendo en casas donde hay animales, exceso de polvo, mala ventilación y donde la limpieza no es diaria.

Otro de los motivos por los que se recomienda una limpieza a fondo por fin de alquiler es para detectar todos los desperfectos que se hayan ido ocasionando con el paso del tiempo y que, dependiendo del tipo de contrato firmado, el corte de las reparaciones se podría descontar de la fianza del alquiler.