8 de septiembre de 2017

 Por qué son obligatorios los planes de evacuación de emergencias

En los últimos meses estamos siendo testigos de como el cambio climático y otra serie de catástrofes naturales están poniendo a prueba la capacidad del ser humano para adaptarse a los entornos naturales y a responder frente a todo tipo de problemas.

Normalmente, cuando nos hablan de un huracán o un desastre natural pensamos más allá del Atlántico hasta el continente americano o, en dirección contraria, hacia Asia. Pero, ¿sabías que el año pasado el Museo del Louvre en París tuvo que evacuar más de 200.000 obras de arte por las inundaciones?

Ese fin de semana el río Sena superó los 6 metros y se quedó a punto de batir su propio récord, lo que provocó una evacuación histórica del museo que sólo ha sucedido una vez en 1910, cuando Jacques Jaujard, director del museo, consiguió evacuar 4.000 obras y ponerlas a salvo del ejército nazi que en ese mismo momento entraba en la capital parisina.

Hoy en día es improbable que vivamos en Europa un problema así, pero lo que sí está sucediendo mucho son terremotos e inundaciones que antes no eran tan frecuentes.

Un plan de evacuación de emergencias puede salvar muchas vidas

Cada vez construimos edificios más altos, con más capacidad, pero también nos exponemos a que si hay algún problema el número de vidas humanas que está en juego sea también mayor.

Es importante señalizar las salidas de emergencia, colocar planos en zonas visibles, realizar simulacros y que todo el mundo que frecuenta el edificio conozca su distribución y cual es la ruta más rápida para salir a la calle.

Parece evidente, pero todavía hay muchas personas que no conocen el protocolo estándar de evacuación y, por ejemplo, cogen un ascensor para bajar cuando lo recomendable es ir por las escaleras.

Al final, lo más importante es educar a la población sobre la importancia de disponer de un plan de actuación frente a emergencias y conocer la forma adecuada de actuar.