21 de julio de 2017

¿Cómo funcionan los sistemas de seguridad electrónica en entornos sin suministro eléctrico?

Tradicionalmente, cuando los ladrones querían inutilizar los sistemas de seguridad bastaba con cortar el suministro eléctrico y las alarmas más rudimentarias quedaban desactivadas.

Por suerte, los últimos avances en tecnología nos permiten crear sistemas de seguridad electrónica que pueden seguir funcionando incluso sin un suministro eléctrico externo.

– Fuentes de alimentación interna: Baterías y generadores hacen que los sistemas de seguridad no sean dependientes de la red eléctrica. Hace 20 años era complicado y caro tener un sistema así, hoy en día todo el mundo puede acceder a sistemas de alimentación a bajo coste. ¿Sabías que el precio de los paneles solares ha bajado un 50% en los últimos dos años?

– Control continuo de señal: Las centrales de alarmas pueden recibir un aviso cuando un sistema de seguridad es desconectado por un corte de suministro y enviar una patrulla a inspeccionar la zona.

– Apoyo de la línea telefónica: Como el teléfono fijo está en desuso las nuevas generaciones no saben que la línea telefónica es completamente independiente de al red eléctrica, y que se pueden emitir y recibir señales incluso sin electricidad.

– Tecnología avanzada: ¿Sabes que ya existen terminales con sistemas de carga inalámbrica? Es un tipo de tecnología que ya está desarrollada y que está a punto de aterrizar en el mercado masivo de las telecomunicaciones. El funcionamiento es sencillo, cada terminal tiene la capacidad de recibir electricidad por el aire, sin tener que estar conectado a una red física.

Lo cierto es que podríamos pasar el día analizando los distintos sistemas de seguridad que existen y las medidas que las empresas de seguridad tomamos para evitar el boicot de los asaltantes.

Con el acceso a la información en internet, cualquier persona puede aprender como forzar una cerradura o desactivar una alarma. Esto ha hecho que las empresas que diseñan sistemas de seguridad tengan que investigar constantemente y cada vez tengamos alarmas más seguras y difíciles de evitar.