gente reunida de una empresa
17 de noviembre de 2017

Soluciones de seguridad a nivel empresarial

El panorama empresarial en España no deja de evolucionar a un ritmo constante. Vuelven a crecer los pequeños negocios, hay otros que se agrupan y se expanden, mientras que el flujo de franquicias y grandes corporaciones que invierten en nuestro país también sube con fuerza, convirtiendo el tema de la seguridad personalizada en un elemento más importante que nunca. 

Ya no sirve tener un par de paquetes de seguridad preconfigurados y ofrecerlos a los clientes. A nivel empresarial se requiere un nivel de configuración a medida específico que resuelva todas las necesidades de cada situación concreta. 

No sólo hace falta una actualización paulatina de todos los sistemas informáticos, sino que se debe integrar en la rutina de la empresa más seguridad informática física y en la nube, accesos de alta seguridad, identificación biométrica, circuito cerrado de televisión, alarmas conectadas a una central receptora, cámaras de vigilancia 4K e incluso vigilantes en puntos claves de las instalaciones del cliente. 

Para proteger a una empresa se debe enfocar su seguridad en 3 puntos clave:

1. Personal humano: Lo más importante es garantizar que tanto los trabajadores como los clientes que estén en las instalaciones de la empresa estén seguros en cualquier situación. Esto se entiende con un planning de evacuación, salidas de emergencia, sistemas antiincendios e incluso habitaciones con accesos blindados de alta seguridad. 

2. Bienes inmuebles y físicos: Otro de los valores críticos de la empresa son los bienes materiales, ya sean los propios inmuebles o el género que hay en el interior. Tanto si es una oficina, un almacén o una tienda, los objetos físicos que hay tienen un valor bastante alto que hay que proteger frente a robos, destrozos o incendios. 

3. Propiedad intelectual: Principalmente para las empresas grandes, laboratorios o centros de investigación. Los datos físicos o virtuales derivados de las investigaciones y el I+D deben tener back up y estar fuera del alcance de posibles competidores, ya que el robo de propiedad intelectual entre empresas es uno de los grandes problemas de nuestro siglo y tiene como resultado millones de euros anuales en pérdidas.