El mes pasado el Comité de Derechos del Niño de las Naciones Unidas examinó la situación de los menores con discapacidad en nuestro país y ha determinado que los niños con discapacidad en España no disfrutan de los mismos derechos que el resto.

Si bien es cierto que se registran mejoras respecto al anterior informe, tanto por parte de los diferentes gobiernos autonómicos como a nivel social, problemas como la discriminación o el repunte del acoso escolar ponen en situación de inferioridad a los niños con capacidades diferentes.

Uno de los puntos de apoyo más importantes de este informa ha sido el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI), que ha puesto en conocimiento de las Naciones Unidas las dificultades a las que se enfrentan las familias que tienen algún hijo con discapacidad. No sólo gastan un 50% más en sus gastos diarios, sino que muchos de ellos no tienen ni siquiera acceso a una educación inclusiva a pesar de que la ley española así lo exige.

La ONU pide medidas contundentes para frenar el acoso escolar, ya que los niños con discapacidad suelen ser más introvertidos y es muy difícil que denuncien el acoso a los profesores o a su familia. Además, se pide el acceso igualitario en todas las escuelas convencionales, sin tener que trasladar al niño a un centro de escolarización especial lejos de su domicilio.

El bullying afecta a un gran porcentaje de los niños de hoy en día, hasta el punto de que cada vez conocemos más casos de menores que sufren durante años en silencio sin que nadie de su entorno lo detecte o se atreva a denunciarlo.

Hay que aumentar la seguridad de los centros escolares y enseñar a los profesores y alumnos como se debe reaccionar cuando hay señales de acoso. Sólo con el esfuerzo de todos conseguiremos erradicar una de las peores epidemias que estamos viviendo en el siglo XXI y dejaremos que los niños vuelvan a ser niños.